Dios está en el mundo.
Dios está en el mundo.
Está en los brazos de mi madre,
Las caricias de mi padre.
Lo encuentro en el río cuando se desborda
Y en el sonido de los ruiseñores.
Lo encuentro en las cosas que viven,
Y en el recuerdo de los que han muerto
Luchando por la vida.
Dios está en el mundo
desbordando sabiduría
Sobre los poetas que sólo encuentran
La fuerza en la palabra.
Está en las manos del obrero
Que lleva la carga de sus hijos,
Y del pueblo que grita libertad.
Está en los bosques que se incendian
Y en el agua que bebemos.
Está en la cima de la montaña,
En el colibrí cuando agita sus alas
Está en los besos de nuestros amados
Y en la arena que se desliza sobre nuestros dedos.
Está en las nubes, el sol y la luna
Está en nosotros, cómo uno solo.
Dios está en todas partes,
Pero lo buscamos donde no está.
¡Qué triste que el hombre haya tenido que crear otros mundos, otros dioses, más allá de la vida misma!