Toda la vida nos codeamos unos a otros
Dice mi cineasta favorito "Won Kar wai"
Y codearse significa un segundo, una eternidad, o solo un acoston de noche.
Todas las personas que alguna vez significaron algo para nosotros, nos codearon en varias oportunidades, fueron extraños que no volteamos a ver, que caminaron en sentido opuesto, que vivieron en la misma línea destinados a encontrarnos.
Y esos extraños también se codearon con otros, se tropezaron con la misma piedra, abrieron la misma puerta, soñaron con conocer los mismos lugares, y quizá, se sentaron en el mismo restaurante un par de veces.
Esos extraños que nunca fueron extraños, esos fantasmas que se esconden hasta que estamos dispuestos a escucharlos, siempre estuvieron ahí, en la misma línea del tiempo, tropezando con otros hasta hallarnos.
Nada es casualidad, ¿O si lo es?, ¿Es la casualidad la que une a dos personas que siempre estuvieron a un paso de encontrarse?
Sea la casualidad, el destino, el karma, Dios o el sistema, cualquier razón que nos uniera a ti y a mí después de un largo tiempo, lo agradezco.
Agradezco el codearnos múltiples veces hasta llegar a nosotros, agradezco tu tiempo limitado en mi vida, y agradezco que vuelvas a ser un extraño que tropiece con otros fantasmas.
¿Por qué nos encontramos con las mismas personas una y otra vez?
ResponderEliminarPlanteas una idea fascinante sobre la inevitabilidad de los encuentros humanos, sugiriendo que el destino o una fuerza desconocida orquesta estas coincidencias. ¿te das cuenta de lo frágil que es esa noción? Piensas que estos extraños estuvieron "destinados" a cruzarse contigo, como si una línea del tiempo consciente los guiara, ¿pero acaso eso no ignora la aleatoriedad y caos inherente a la vida?
ResponderEliminarLa casualidad o el destino... ¿Cuál prefieres? Si crees en el destino, entonces aceptas que todo, absolutamente todo, ya está escrito. Pero si aceptas la casualidad, entonces admites que esos encuentros, aunque significativos, no son más que productos de un azar sin intención, sin sentido último. Si decides que todo encuentro tiene un propósito, te encadenas a una narrativa donde la libertad es una ilusión, ¿o no?
Así que te pregunto: ¿por qué insistir en buscar un significado detrás de cada encuentro? ¿Te resulta insoportable la idea de que todo podría ser aleatorio?
Creo que más allá de insoportable o aleatorio, es inevitable buscarle sentido a los acontecimientos. Ironicamente, estos días he dejado de hacerlo, me ha ayudado no morir en la burbuja de la idealización jaja.
EliminarTotalmente, la aleatoriedad tiene un encanto por el que uno se deja llevar y ayuda a sentir el poco control que puedes llegar a ejercer sobre uno mismo.
EliminarBuena noche.