martes, 21 de abril de 2026

Nostalgia

La soledad que habito me marchita,

pero aún respiro en el viento

que me nombra y me exhala.

Los árboles, en grietas,

siguen abiertos de par en par.

Alguna vez, en este agujero, hubo flores;

hoy quedan hojas caídas

que, sin saberlo,

empiezan a hacerse bosque.

La niña, enmarañada en el musgo,

se levanta y toca la tierra.

Huele el petricor,

escucha a los pocos pájaros,

y en ese gesto pequeño

regresa.

Regala luz,

tan frágil como la crisálida,

pero insiste.

Una vez hubo agua por montones;

hoy, en el estanco,

quedaban apenas unas gotas.

Entonces llueve.

Esta vez,

¿la tierra responderá?

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